Bull Dog Francés
Cariñoso y muy inteligente. Un aspecto que deberán considerar quienes lo adopten, es la necesidad fraternal que muestra este animal de estar en contacto permanente con sus dueños, más precisamente, con “su amo”. Pero hay otros actores por los que el Bulldog Francés siente especial atracción: los niños. Con ellos puede pasar horas jugando. Es que él es como un niño, a quien se lo debe educar con dulzura, pero también con firmeza. Ese es el camino ideal para dirigir la conducta de un perro que se muestra muy perceptivo a las reglas de buen comportamiento y sanidad. No hay necesidad de ordenar su adiestramiento. Características Físicas El Bulldog Francés es un perro de talla pequeña, pequeño y compacto, pero bien proporcionado y poderoso. Tiene la cabeza y el hocico cuadrado, la cara chata con nariz remangada, ojos oscuros y orejas redondeadas y levantadas_ como un murciélago_ con un cuello corto y sin papada. Su expresión es siempre vivaz, muy simpática y de particular fisonomía estética, lo que lo convierte en un animal casi exclusivo. Las patas son cortas y de huesos macizos. El pecho es ancho y su alzada a la cruz es de 25 a 34 centímetros. El Bulldog Francés es de pelaje corto, apretado, brillante y suave. De fácil aseo. Igualmente, hay que verlo para admirar sus bondades El color puede variar. Los hay uniformemente fawn o caramelo (leonado); brindle (atigrado), o con parches blancos limitados (pied o vaquita). Todas las formas de fawn son admisibles desde el rojo al beige (café con leche). Talla y peso: Un buen ejemplar no debe pesar menos de 8 kilos, ni más de 14. La talla es proporcional al peso. Comportamiento y Carácter Sociable, vital, juguetón, deportivo y muy entusiasta. Especialmente afectuoso con su dueño y los niños. Para ordenar su educación, durante los primeros tiempos de convivencia no hay que dar muestras de laxismo. Hay que inculcarle las reglas básicas de limpieza y buen comportamiento a tiempo, ya que es muy receptivo a la educación precoz. Igualmente hay que evitar cualquier intento de amaestramiento. Su educación debe imponerse con dulzura y firmeza, de manera natural, evitando gritos o golpes. Ese no es su estilo. Salud El Bulldog Francés es rústico y frágil a la vez. Tiene un promedio de vida que va de los 9 a los 15 años, aproximadamente. Un dato a tener en cuenta: este inquieto animalito no sabe nadar. Por ello se han reportado casos de desapariciones por ahogamiento. Nada grave, pero bien vale recordárselo a sus flamantes dueños. Puede padecer hernias discales ocasionadas por anomalías vertebrales y dificultades respiratorias, ocasionadas por una constricción de las vías respiratorias agravadas en ciertos casos por el calor o el estrés. Casi no presenta displasia de cadera. Como sucede con todos los canes, son aspectos que deben ser monitoreados de cerca por el veterinario de confianza. Alimentación Este momento es indispensable. Un distinguido Bulldog Francés se siente muy a gusto con albóndigas de la mejor calidad (200 gramos) y agua fresca de forma permanente. Acepta sin problemas alimentos tradicionales a base de carne, acompañadas de cereales o arroz, y legumbres. Degusta con placer las frutas frescas. Llegó la hora de un buen aseo, nada complicado. El pelaje corto del Bulldog Francés no necesita un baño especial. Un cepillado semanal con un guante de goma, control sistemático del conducto auditivo, de las arrugas de la cara, de la parte inferior de la cola (que no se debe levantar bruscamente) y de las partes íntimas, es suficiente. Los paseos le ayudan a mantener el largo correcto de las uñas. No hay que temer al uso de un champú frecuente con un producto adaptado y enjuague abundante. Como un excelente perro de compañía, el Bulldog Francés aprecia las caricias y las largas siestas en el colchón de pluma de sus amos. Historia: El Bulldog Frances, como casi la totalidad de las razas, aparece sin dejar fehacientes pruebas de cuáles eran sus ancestros. Los primeros molosos asirios eran grandes Mastiff que llegaron al archipiélago británico con la invasión de los bárbaros. Con el tiempo los descendientes de estos perros fueron utilizados por las clases humildes en las peleas de perros contra toros, que llegaron a ser muy populares durante siglos, además de que movieron considerables cuantías económicas.
La prohibición en 1835 de las peleas entre perro y toro hizo que la raza entrara en un auténtico declive, dado que muy pocos podían mantener animales que no produjeran beneficios. En la crisis económica de los años 1848 a 1860 muchos británicos de la industria textil emigraron a Francia, donde llevaron consigo sus perros de pelea. Éstos ya habían desarrollado un tamaño pequeño, la nariz hacia atrás para poder respirar mientras mantenían la mordida con unas mandíbulas potentes y de prognatismo inferior. Estos Bulldog de talla baja fueron cruzados con todo tipo de Terrier, Carlino y otras razas de perros molosos con el fin de miniaturizarlos, abandonando con ello el perro de pelea en la búsqueda de uno de compañía. Ya en 1874 se empezaron a presentar ejemplares con el hocico más corto, las orejas erectas y hacia adelante y con las puntas más redondeadas, el frente más plano, los ojos bien separados y grandes, el cuerpo más ancho y más bajo. El primer club de la raza fue fundado en 1888 por Charles Roger, aunque su primer estándar fue redactado un año antes, donde ya se le definía como un «pequeño Hércules». Entre 1896 y 1914 en el Reino Unido eran reconocidos dos tamaños de Bulldog Francés, uno grande, que sería el que conocemos en la actualidad, y otro llamado Toy Bulldog. En sus inicios el estándar admitía dos tipos de orejas, punto que fue modificado en 1898, al exigirse las orejas hacia adelante, de tipo «murciélago». Aun así, en 1902 surgió una polémica acerca de los tamaños, de modo que por un lado se contemplaban los Toy Bulldog, de menos de 10 kilos de peso sin distinción sobre su tipo de orejas, y el Bulldog Francés, cuyo peso oscilaba entre los 10 y los 14 kilos y debían tener las orejas «de murciélago». Con el tiempo, y por múltiples causas, el Toy Bulldog desapareció, de modo que en 1932 el estándar ya sólo contemplaba la diferencia de peso entre los sexos. Una de las características que diferencia la formación de la raza Bulldog Francés respecto de otras de pequeño tamaño es que fue seleccionada por miembros de la clase social humilde, de manera que su conquista de la burguesía se hizo poco a poco. Ello no obsta para que fuera un tipo de perro solicitado por reyes, entre ellos Eduardo VII, o príncipes austriacos como el de Coburgo.
Estándar FCI N° 101 / 06.04.1998 / E BULLDOG FRANCÉS (Bouledogue français) TRADUCCIÓN: Iris Carillo, Federación Canófila de Puerto Rico. ORIGEN: Francia. FECHA DE PUBLICACIÓN DEL ESTÁNDAR ORIGINAL VÁLIDO: 28.04.1995. UTILIZACIÓN: Perro de compañía, de guardia y de juguete. CLASIFICACIÓN FCI: Grupo 9 Perros de compañía. Sección 11 Molosoides de talla pequeña. Sin prueba de trabajo.
BREVE RESUMEN HISTORICO: Descendiente probable, como todos los dogos, de los Molosoides de Epire y del Imperio Romano, pariente del Bulldog de Gran Bretaña, de los Alanos de la Edad Media, y de los dogos y doguillos de Francia, el dogo que nosotros conocemos es el producto de diferentes cruces que efectuaron los criadores apasionados de los barrios populares de París en la década de 1880. En esa época era el compañero de los trabajadores del mercado central de París - carniceros, cocheros - pero supo muy pronto conquistar la alta sociedad y el mundo de los artistas por su físico particular y su carácter. Así pues, se propagó rápidamente. El primer club de esta raza se fundó en 1880 en París. El primer registro de inscripción data de 1885, y el primer estándar se estableció en 1898, año en el cual la Sociedad Central Canina francesa reconoció la raza del Bulldog Francés. El primer Bulldog francés fue exhibido a partir de 1887. El estándar fue modificado en 1931, 1932 y 1948. Fue reformulado en 1986 por H.F. Réant y R. Triquet (publicación de la F.C.I. de 1987) y luego en 1994 por el Comité del Club del Bulldog Francés, con la colaboración de R. Triquet. APARIENCIA GENERAL: Es el típico molosoide de tamaño pequeño. Es un perro robusto a pesar de su talla pequeña y de sus proporciones reducidas y regordetas. Su pelo es raso y su cara es corta y chata. Las orejas son rectas y la cola es corta de nacimiento. Debe tener el aspecto de un animal activo, despierto, muy musculado, de una estructura compacta y de huesos sólidos. TEMPERAMENTO / COMPORTAMIENTO: Es sociable, alegre, juguetón, deportivo y despierto. Es particularmente afectuoso con su amo y con los niños. CABEZA: Esta debe ser muy fuerte, ancha y cuadrada, y debe estar cubierta por la piel, que forma pliegues y arrugas casi simétricas. La cabeza del Bulldog se caracteriza por una contracción del macizo maxilo-nasal; así, el cráneo ha ganado en amplitud lo que ha perdido en longitud. REGIÓN CRANEAL: Cráneo: Es ancho, casi chato; la frente es abultada. Los arcos superciliares son prominentes y están separados por un surco particularmente desarrollado entre los ojos. El surco no debe prolongarse hasta la frente. La cresta occipital es poco desarrollada. Depresión naso-frontal (Stop): Muy acentuada. REGIÓN FACIAL: Trufa: Ancha, muy corta, levantada; las ventanas de la nariz están bien abiertas, son simétricas y se extienden oblicuamente hacia atrás. La inclinación de las ventanas de la nariz, así como la nariz levantada, deben permitir, sin embargo, una respiración nasal normal. Caña nasal: Es bien corta, ancha y presenta pliegues concéntricamente simétricos que descienden sobre el labio superior (longitud : 1/6 de la longitud total de la cabeza). Labios : Gruesos, un poco flojos, de color negro. El labio superior se une al inferior en el centro y cubre completamente los dientes, que no deben estar nunca visibles. El perfil del labio superior es descendiente y redondeado. La lengua nunca debe estar visible. Mandíbulas: Son anchas, cuadradas, fuertes. La mandíbula inferior traza una curva ancha que se termina frente a la mandíbula superior. Con la boca cerrada, la prominencia de la mandíbula inferior (prognatismo) está moderada por la incurvación de las ramas del maxilar inferior. Esta incurvación es necesaria para evitar un sobresaliente demasiado notable de la mandíbula inferior. Dientes: Los incisivos inferiores no se encuentran nunca detrás de los incisivos superiores. La arcada incisiva inferior es redondeada. Las mandíbulas no deben presentar ni desviación lateral, ni torsión. La separación de las arcadas incisivas no está estrictamente delimitada, ya que lo esencial es que el labio superior y el inferior se unan para cubrir por completo los dientes. Mejillas: Los músculos de las mejillas están bien desarrollados, pero nunca sobresalen. Ojos: Son de expresión despierta, se presentan bajos y bastante apartados de la trufa y sobre todo de las orejas. Son de color oscuro, bastante grandes, bien redondeados, ligeramente saltones; la esclerótica no está nunca visible cuando el animal mira de frente. El borde de los párpados debe ser negro. Orejas: De tamaño mediano, anchas en la base y redondas en la punta. Son erguidas; de implantación alta, pero no demasiado cerca una de la otra. El pabellón es abierto al frente. La piel debe ser fina y suave al tacto. CUELLO: Es corto y ligeramente arqueado. No presenta papada. CUERPO: Línea superior: La línea superior se levanta progresivamente a nivel del lomo para luego descender rápidamente hacia la cola. Espalda: Es ancha y musculada. Lomo: Corto y ancho. Grupa: Es oblicua. Pecho: Cilíndrico y desciende bien abajo. Las costillas son en forma de tonel y muy redondeadas. Antepecho: Es muy abierto. Vientre y flancos : Levantados, aunque no agalgados. COLA: Corta; de implantación baja sobre la grupa, pegada a los glúteos. Es gruesa en la base, anudada o doblada naturalmente y puntiaguda en la extremidad. Aún cuando el perro está en acción, la cola debe encontrarse por debajo de la horizontal. La cola relativamente larga (que no debe sobrepasar la punta del corvejón), doblada y puntiaguda, es aceptada, aunque no muy valorizada. EXTREMIDADES MIEMBROS ANTERIORES: Vistos de perfil y de frente, presentan aplomos regulares. Hombros: Cortos y gruesos, de musculatura firme y aparente. Brazo: Corto. Codo: Estrictamente pegado al cuerpo. Antebrazo: Corto, bien separado, rectilíneo y musculado. Carpo y metacarpo: Sólidos y cortos. MIEMBROS POSTERIORES: Son fuertes y musculados, algo más largos que los anteriores, elevando así el cuarto trasero. Vistos de perfil y desde atrás, presentan aplomos regulares. Muslo: Musculado, firme, aunque no demasiado redondo. Corvejón: Bastante bajo. No es demasiado anguloso y sobre todo no es demasiado recto. Metatarso : Sólido y corto. El Bulldog debe nacer sin espolones. PIES Pies anteriores: redondos, pequeños; se les conoce como "pie de gato". Se apoyan firmemente sobre el suelo y se tornan ligeramente hacia afuera. Los dedos son bien compactos, las uñas son cortas, gruesas y están separadas. Las almohadillas son duras, gruesas y de color negro. En los perros atigrados las uñas deben ser negras. En los perros "caille" (perros atigrados de color leonado con parches blancos medianamente extendidos) y en los de color leonado (con parches blancos medianamente o demasiado extendidos) se prefiere las uñas oscuras, aunque no se penalizarán las de color claro. Pies posteriores: Compactos. MOVIMIENTO: Paso suelto; las extremidades se desplazan paralelamente al plano medio del cuerpo. PELAJE PELO: Es hermoso, raso, apretado, brillante y suave. COLOR: • Tono leonado uniforme, ya sea atigrado o no, o con parches blancos moderadamente extendidos. • Leonado, ya sea o no atigrado, con parches blancos medianamente o muy extendidos. Se aceptan todos los matices leonados, desde el rojo, hasta el café con leche. Los perros completamente blancos están clasificados bajo la categoría de "leonado atigrado con parches blancos muy extendidos". Si un perro posee una trufa muy oscura, y ojos oscuros con párpados también oscuros, pueden tolerarse excepcionalmente algunas despigmentaciones de la cara, siempre y cuando el animal sea muy hermoso. TAMAÑO Y PESO: Para un Bulldog en buena condición, el peso no debe ser menor de 8 kg, ni mayor de 14 kg, ya que el tamaño está en proporción con el peso. FALTAS: Cualquier desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de ésta se considera al grado de la desviación al estándar. • Trufa estrecha o encogida, y ronquidos crónicos. • Labios que no están unidos al frente. • Despigmentación de los labios. • Ojos claros. • Papada. • Cola levantada, demasiado larga, o anormalmente corta. • Codos despegados. • Corvejón recto, o desplazado hacia el frente. • Movimientos incorrectos. • Pelo demasiado largo. • Pelaje moteado. FALTAS GRAVES: • Incisivos visibles cuando la boca está cerrada. • Lengua aparente cuando la boca está cerrada. • Rigidez en los movimientos de las extremidades anteriores. • Manchas descoloridas en la cara, excepto en el caso de los atigrados color leonado con parches blancos medianamente extendidos "caille" y de los leonados con parches blancos poco o muy extendidos. • Peso excesivo o insuficiente. FALTAS ELIMINATORIAS: • Cobardía, agresividad hacia su dueño. • Trufa de un color que no es el negro. • Labio partido. • Incisivos inferiores colocados detrás de los incisivos superiores. • Caninos constantemente visibles cuando la boca está cerrada. • Ojos heterócromos. • Orejas que no son erguidas. • Mutilación de las orejas, de la cola o de los espolones. • Ausencia de cola. • Espolones en las extremidades posteriores. • Pelaje de color negro y fuego, gris rata, o marrón. Cualquier perro monstrando claras señales de anormalidades físicas o de comportamiento debe ser descalificado. NOTA: Los machos deben tener dos testículos de apariencia normal completamente descendidos en el escroto. |